En la comarca de la Churrería...

Para conocer algo acerca del mannix, sólo podemos decir que es uno de los mejores restaurantes de la comarca, gozando de merecida fama por sus múltiples variedades gastronómicas, entre las que destaca el Lechazo Asado. El Restaurante Mannix se encuentra en
Campaspero, bello pueblo vallisoletano situado en el centro de la Comarca de la Churrería, denominada así por el ganado Churro que poblaba esta región siglos atrás.
Los comienzos de Mannix se remontan a principios de siglo XX, cuando Andresón, padre de Irene, abrió una carnicería en el centro de Campaspero.

Más tarde instaló un horno de asar en la misma casa. Asador Mannix fue tal el éxito de Andrés como mesonero que en poco tiempo se ganó tanta fama que las gentes acudían a Casa Andrés a asar el Lechazo. Así, año tras año, Andrés acrecentaba su popularidad, ampliaba el negocio y enseñaba el oficio a su hija Irene, convirtiéndola en una experta cocinera. En 1954 fallece Andrés, e Irene queda al frente del negocio, al que da un gran impulso, abriendo nuevos salones y ampliando su actividad a celebraciones de bodas, bautizos, etc.. A primeros de los años 60 Rosaura, hija de Irene, contrae matrimonio con el mítico Eusebio, hijo y nieto a su vez de asadores, recogiendo el testigo la nueva pareja y continuando el mesón su ritmo ascendente hasta que el 20 de junio de 1981, totalmente reformado, se inaugura el nuevo restaurante con el nombre de Mannix. En 1999 fallece Eusebio, cogiendo el testigo sus hijos Marco y Carmen. En la actualidad,  también forma parte del equipo, la hija de Carmen, Gemma, que tras estudiar cocina en la ‘Escuela de Cocina Luis Irizar’ y hacer prácticas en algunos de los mejores restaurantes, como El Celler de Can Roca o La Terraza del Casino de Madrid de Paco Roncero, vuelve al restaurante familiar para entremezclar sus conocimientos de cocina moderna, con la cocina tradicional predominante, focalizando su atención especialmente en primeros y postres. Asimismo, gracias a sus estudios de Sumiller Profesional ha sido la encargada de realizar la selección de todos los vinos de la bodega de Mannix, y del maridaje de cada uno de sus postres.

El comedor principal cuenta con 300 metros cuadrados de superficie y techos de 6 metros de altura, lo que causa gran admiración en toda la comarca. En la cocina podemos encontrar 3 grandes hornos construidos de forma similar a los de nuestros antepasados, con adobes y recubiertos de barro, siendo la encina la madera que durante 2 horas calentaría ese barro; que sería el que posteriormente ase la carne.

Se pueden degustar platos típicos de la comarca tales como: Morcilla con piñones y pasas, mollejas al ajo dorado, manitas de lechazo, y otros de cocina moderna como: Lingote de  foie mi-cuit envuelto en manzana caramelizada sobre crema de albaricoque o carpaccio de gamba blanca con aceite lima, pimienta y sal de vino tinto. Además, para que su experiencia gastronómica sea completa, pueden finalizar la comida con uno de los fantásticos postres caseros que la chef y sumiller Gemma García recomienda maridar con algunos de los vinos de su extensa bodega.

La fama de Mannix ha traspasado los límites de la provincia, recibiendo el Blasón de Oro y del Turismo en 1999 y en el 2000 el premio al mejor Empresario del Año de la Comunidad de Castilla y León, así como unas magníficas puntuaciones en varias guías nacionales e internacionales. Decir además que ha tenido el privilegio de haber sido visitado por personajes ilustres del mundo de la política, deporte, cultura y otras áreas.

Agradeciendo su visita,

La Familia García